La elección de la pasarela marina debe basarse en el uso previsto de la embarcación y el posible peso del personal y la carga que pueda transportar.
Por ejemplo, para grandes buques de carga, la capacidad de carga de sus pasarelas debe poder soportar el peso de una carretilla elevadora que transporta una carga completa de mercancías, lo que puede requerir transportar varias toneladas o incluso decenas de toneladas.
En términos generales, la capacidad de carga de la pasarela debe tener un cierto margen de seguridad para hacer frente a posibles situaciones de sobrecarga.
La pasarela es el vínculo entre el barco y el mundo exterior.
La pasarela permite que el barco esté estrechamente conectado con el muelle, facilitando el suministro de diversos materiales y la entrada y salida del personal de mantenimiento.
Por ejemplo, los barcos necesitan repostar combustible, agua dulce, alimentos y otros suministros en el puerto, y la pasarela puede garantizar el buen desarrollo de estas tareas de suministro.