El tamaño es un factor importante en la selección de hélices marinas. Las hélices de mayor diámetro generalmente tienen una mejor eficiencia de combustible a velocidades más bajas. Esto se debe a que una hélice de barco más grande puede mover un mayor volumen de agua con cada rotación, generando más empuje con menos pérdida de energía.
El diámetro y el paso de la hélice marina son factores clave que afectan la fuerza de propulsión y, por lo tanto, la velocidad del barco.
En general, las hélices con diámetros más grandes pueden empujar más agua y generar mayor empuje a la misma velocidad.
El paso determina la distancia teórica que avanza el barco por cada revolución de la hélice. El paso adecuado permite que la hélice convierta efectivamente la potencia del motor principal en propulsión a diferentes velocidades.
Por ejemplo, para una embarcación de alta velocidad, un paso mayor y un diámetro de hélice apropiado pueden generar suficiente empuje a velocidades más altas, aumentando así la velocidad de la embarcación.